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Madrid, 10 de octubre del 2011.-  La Asamblea de Madrid debatirá en las próximas semanas y, en su caso aprobará, la Proposición de Ley de Protección de los Animales Domésticos en el ámbito de la Comunidad Autónoma que le ha remitido el Gobierno regional. El texto, en el que los distintos grupos parlamentarios podrán introducir enmiendas, viene envuelto en la polémica por la presencia de algunos puntos  como los relativos al tratamiento que ha de darse a los animales abandonados o vagabundos. Así, el Título V regula desde la recogida a la recuperación y el destino de estas mascotas. El veterinario gerente de Vet-móvil, Javier Birlanga, se opone al supuesto contemplado en el texto normativo que prevé que “a igualdad de condiciones entre una sociedad protectora y una empresa en un concurso público, se lleva el concurso la protectora por ley”. Así figura, de hecho, en el citado Título, artículo 19.4, que especifica lo siguiente:

“Las Sociedades Protectoras de Animales, legalmente constituidas y que soliciten hacerse cargo de las actividades mencionadas anteriormente, tendrán que ser autorizadas para realizar este servicio, tras acreditar el cumplimiento de los requisitos exigidos. Estas Sociedades serán primadas en los baremos de concurso público para ejercer estas funciones sobre cualquier otra empresa privada”.

Este tratamiento es injusto hacia las empresas que tienen como cometido la recogida y asistencia a animales domésticos, como es el caso de Vet-Móvil, y por esta razón se solicita la modificación de este punto.

Citamos por su interés asimismo el punto 3 del mismo artículo, que antecede al mencionado, el cual estipula que “las funciones de recogida, mantenimiento, cesión, adopción y sacrificio, en su caso, podrán ser realizadas directamente por los servicios municipales competentes o, previa concertación de la realización de dicho servicio, por Asociaciones de Protección y Defensa de los Animales u entidades autorizadas para tal fin”. El texto legislativo continúa prescribiendo lo siguiente: “En todos los casos para la realización del servicio se dispondrá de personal cualificado, medios especializados y de instalaciones adecuadas. Los requisitos de formación de quienes realicen tareas de recogida y atención a los animales albergados en Centros de Acogida, serán objeto de desarrollo reglamentario”.

Prohibiciones y sanciones

Igualmente, contemplamos con preocupación (aunque con más comprensión) la prohibición expresada en la Ley de dar de comer a los animales abandonados so pena de ser sancionado. Este veto vale, sobre todo, para los gatos, aunque también para otro tipo de animales que frecuentan la vía pública, caso de las palomas por el problema de salubridad que causan. En concreto, el artículo 31, referido a las infracciones leves, contempla lo siguiente en su punto e: (Se prohibe) “El suministro de alimento a animales vagabundos, abandonados o a cualquier otro, en espacios o vías públicas, siempre que esto provoque una situación de insalubridad constatada por la autoridad municipal. Se excepcionan de esta prohibición las colonias sobre las que se ejerza un control sanitario permanente por el Ayuntamiento o por asociaciones de defensa de los animales”.

Este tipo de infracción administrativa de carácter leve estará sancionado con una multa de entre 300 y 1.500 euros. Otra conculcación leve de la normativa alude, por ejemplo, al hecho de “no tener subscrito y vigente un seguro de responsabilidad civil que pueda reparar y/o resarcir los perjuicios que puedan ocasionar a las personas o bienes, en la forma que reglamentariamente se establezca” (punto “a” del mismo artículo, recogido en el Título VIII).

Instalaciones de Vet-Móvil 

 

Por citar algunas prohibiciones más, indicaremos que estará perseguida “la no adopción por los propietarios, poseedores o responsables de los animales de compañía, de las medidas oportunas para evitar que el animal ensucie con sus deyecciones los espacios públicos o privados de uso común” (punto b) o el hecho de “permitir la entrada de animales domésticos, con la excepción de los perros guías, en zonas destinadas a recreo infantil o a otras áreas no autorizadas para ellos” (punto c). En el capítulo de infracciones graves, sobresalen las siguientes:

Artículo 32:

e) No mantener a los animales domésticos correctamente identificados y registrados en los términos previstos en la legislación vigente aplicable y no proporcionar a los mismos los tratamientos veterinarios obligatorios, paliativos, preventivos o curativos que pudiera precisar, así como no someter a los animales domésticos a un reconocimiento veterinario en la forma que se determine reglamentariamente. Esto constituirá una infracción muy grave en el caso de residencias de animales de compañía.

f). No denunciar o notificar el extravío de los animales domésticos.

Por último, mencionamos dos de los supuestos en los que se puede incurrir en infracción muy grave. Uno de ellos hace referencia al hecho de “permitir o no impedir que los animales domésticos causen daños a las personas o las cosas o a otros animales” (punto a), en tanto que el otro, recogido en el punto b, califica como muy grave el hecho de “no transportar los animales domésticos en la forma y con los requisitos previstos para cada caso, especie o raza en la legislación sectorial que corresponda, cuando uno o varios animales hayan sufrido daños o lesiones graves”. Ya hemos dicho la cuantía de las sanciones para las infracciones leves. Nos falta por citar las restantes. En este punto, diremos que la multa por la comisión de una falta grave va desde los 1.501 a los 6.000 euros, en tanto que la cantidad que se ha de abonar por una falta muy grave oscila entre los 6.001 y los 30.000 euros. En todos los casos, se puede dejar de percibir ayudas y subvenciones, además de perderse la licencia, permiso o autorización por un periodo que va de un año hasta diez, en función de la gravedad de la infracción.