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Madrid, 9 de noviembre del 2011.-  Sin demostración científica aún, simplemente es sabiduría popular, pero dicen que los perros se parecen a sus amos. Aunque quizá algunos consideren que esta afirmación es una tontería, lo que sí es cierto es que, a la hora de adquirir un animal de compañía, es aconsejable elegir uno compatible con nuestra personalidad y, también, con nuestro lugar de residencia y nuestra forma de vida. Otro aspecto que hay que tener en cuenta es si queremos que simplemente nos haga compañía o va a cumplir otra función, como cazar o vigilar nuestro domicilio.

No es lo mismo residir en un piso que en un chalet; ni tampoco vivir sólo, en pareja o en compañía de niños; y, muy importante, no es igual tener mucho tiempo libre para pasar con nuestra mascota que apenas pisar por casa. En este último caso, lo más aconsejable es un gato, más independiente y menos necesitado de afecto que un perro. Por razones parecidas, el minino es recomendable para niños más mayores, que comprenden mejor su forma de ser autónoma. Para éstos, otra compañía interesante pueden ser los pequeños roedores, con los que aprenderán conductas lúdicas y reproductoras.

Cualquier animal exige asumir una serie de responsabilidades de cuidado, afecto y manutención. Pero, en el caso del perro, hay que tener presente que debemos sacarle a pasear al menos tres veces al día. Por eso, antes de dar el paso de adquirir uno, ya sea mediante la compra o la adopción, hay que tener claro que realmente nos vamos a hacer cargo de él durante una serie de años: los perros pequeños viven hasta los 20 y los grandes, de12 a15. Aunque tampoco exigen grandes dispendios, también debemos preguntarnos si tenemos capacidad económica para asumir los gastos de manutención y vacunación del animal.

Si decidimos dar este paso, el siguiente es elegir el perro que mejor se adecue a nuestra forma de ser y nuestras costumbres. Los rasgos generales de su carácter corresponden  a los de su raza, aunque luego tenga su propia forma de ser y sus rasgos de personalidad. Hay que ver si queremos un perro dominante y de carácter fuerte o uno dócil y tranquilo. Al ser el perro un animal jerárquico, si adquirimos uno de carácter fuerte y no nos imponemos, acabará siendo él quien adopte la posición dominante y asuma el papel de líder de la manada (en este caso, la familia es su manada). Uno dócil nos dará menos problemas, aunque tampoco debemos dormirnos en los laureles a la hora de educarle.

Ya dijimos que un gato es una buena compañía para personas que vivan solas. Los perros de caza serán una mala opción para las personas muy tranquilas, pero un acierto para los más activos y, si encima tienen esa afición, les serán útiles en su tarea. Si el problema es la falta de espacio al vivir en un piso, una buena compañía serán los perros pequeños, como el Yorkshire Terrier, al que además hay que sacarlo poco a pasear. El Cocker Spaniel también se adapta, por su tamaño, a los espacios reducidos, sin embargo exige más paseos. Algunos ejemplares de esta raza cargan con la reputación de tener muy mal genio. El Bulldog Inglés es muy tranquilo y poco necesitado de ejercicio y paseos, lo mismo que el Shar Pei, que sí exige cuidados de la piel, o el Pug, que tiene el inconveniente de que ronca bastante. Otra buena opción es el French Poodle, un animal muy casero y muy recomendable para niños porque es muy juguetón.

Los mejores amigos del niño

Precisamente para los más pequeños hay que elegir razas muy juguetonas y afectuosas. Algunos expertos descartan los perros de menor tamaño porque suelen tener peor temperamento y son más vulnerables a los golpes involuntarios de los niños. Pero hay algunas excepciones, como el ya mencionado Pug, el Boston Terrier, el Corgi Galés o el Pembroke.

En general, los niños requieren un compañero paciente y, también, complaciente, siempre dispuesto a darle la réplica en sus juegos. En este sentido, pueden ser adecuados el Beagle, el Terrier Brasileño, el Jack Russell Terrier, el Basset Hound, el Whippet y el Newfounland (en este último caso, siempre que no sea más grande el animal que el niño). El Setter Irlandés y el Collie son estupendos porque son muy tiernos y gentiles. Si además buscamos que sean protectores y serviciales, serán buenas elecciones el Labrador, el Golden Retriever y el Boxer.

Para que los niños más introvertidos pierdan su timidez, algunos expertos recomiendan un can más llamativo y exótico. Así, consigue atraer la atención de los demás  y sirve de apoyo para que el niño se acostumbre a socializar y conversar con las personas. Lo que descartan para los niños en general son razas con poca paciencia, poca tolerancia y fuerte temperamento, como el Pit Bull, el Rottweiler, el Chow Chow, el Doberman y el Akita. También, razas más pequeñas y aparentemente más manejables, pero de carácter fuerte y cuerpo demasiado frágil para los torpes movimientos de un chaval, como el Yorkshire y el Chihuahua.

Perros grandes, guardianes y mestizos

Los habitantes de una casa grande pueden permitirse perros de mayor tamaño, como el Labrador, el Golden Retriever, el Mastín  Napolitano y el Siberiano, todos ellos razas muy amistosas. Hay que sumar el Pastor Alemán, leal y despierto, que será una buena opción si le adiestramos bien. El San Bernardo tiene una nobleza proporcional a su gran tamaño, aunque presenta el problema de que ronca y babea mucho. Si además de alegrar nuestra casa, queremos que nos la vigilen, podemos optar por el Doberman, el Rotweiler o el Pastor Belga. Son perros guardianes, un término que no hay que confundir con ‘agresivos’. En este sentido, como propietarios suyos, debemos procurarles una buena educación para evitar que protagonicen ataques violentos. A veces el ejemplar que mejor congenia con nosotros no tiene por qué ser un perro de raza, sino un perro sin ella, un perro mestizo. Y probablemente sea más cariñoso y más agradecido, sobre todo, si ha sido abandonado y nos lo encontramos en un centro de adopción. Seguro que ha sufrido experiencias traumáticas que le harán ser más afectuoso. Si está interesado en adoptar uno, póngase en contacto con nuestros centros Vet Móvil y VeterSalud.