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Madrid, 11 de noviembre del 2011.-  Algunos afortunados podrán cogerse días libres entre el Día dela Constituciónyla Inmaculadae irse de vacaciones. Otros tendrán que esperar ala Navidadpara disfrutar de un merecido descanso. Y seguro que muchos de ellos están planteándose llevarse a sus animales de compañía con ellos. Como ya queda poco tiempo y muchas personas ya están haciendo planes, ahí van algunos consejos prácticos.

Sin embargo, antes de dar el paso de convertirles en un viajero más, hay que pararse a pensar si nuestro perro o nuestro gato están preparados para viajar y si podrán adaptarse al plan que tenemos previsto. Porque como nos recuerda la web Hot Dog Holidays, no todas las mascotas son adecuadas para viajar y no todos los viajes de vacaciones son adecuados para las mascotas.

Entre las cuestiones que debemos analizar es si podremos dejar al animal solo en la habitación del alojamiento elegido sin que moleste al resto de huéspedes y sin que cause daños. También hay que recordar que hay lugares donde el acceso es o bien limitado o está absolutamente restringido, como los restaurantes, las tiendas, los cines o los museos. En este sentido debemos plantearnos qué tipo de vacaciones voy a emprender y si mi mascota va a disfrutar y es compatible con mi plan.

Si por ejemplo, vamos a disfrutar del sol y del mar, hay que comprobar si en las playas del lugar de destino aceptan animales o les está vetado el acceso. Si voy a realizar actividades culturales, cómo me las voy a arreglar para no dejarle demasiado tiempo solo. Quizá el mejor viaje, o el que presenta menos problemas, es el de naturaleza y tiempo libre, en el que puedo compartir paseos y caminatas con mi animal. En definitiva, llevarle conmigo debe ser un placer y no una carga, en cuyo caso quizá sea mejor que encontremos una persona de confianza que lo cuide mientras estamos fuera o busquemos una residencia canina de confianza.

8.200 alojamientos en España

Una vez que tengamos claro que nos lo queremos llevar con nosotros, hay que buscar un alojamiento que admita mascotas. Cada vez son más los establecimientos que nos ofrecen dicha posibilidad, si bien en muchos casos te cobran un suplemento y te preguntan cuántos animales vas a traer contigo y de qué especie son. No hay que olvidarse de esta advertencia, como tampoco de mirar si está marcada la casilla ‘Se admiten animales’.

La Fundación Affinity  publica una guía (‘Guía para viajar con animales de compañía 2011’) en la que aparecen 3.500 hoteles, 3.700 casas rurales y 1.000 campings donde nuestras mascotas son bienvenidas, así como 1.500 clínicas veterinarias donde pueden ser asistidas y 220 residencias caninas, además de información y consejos prácticos para desplazarnos con perros, gatos y demás compañía. El libro está a la venta en librerías a un precio de 12,5 euros. Si está interesado y no lo encuentra, puede ponerse en contacto con Viena Ediciones o llamar al teléfono 93 453 55 00 donde le informarán sobre el establecimiento más cercano donde puede adquirirse. También son cada vez más los portales web con buscadores de hoteles en España y en el resto de Europa, como el citado Hot Dog Holidays, Todo Perro o Viajar con Perros, entre otros.

En ruta

El automóvil no es el único transporte en el que podemos viajar con nuestro animal de compañía, pero quizá sí el más cómodo y habitual. En cualquier caso, no debemos confiarnos y seguir una serie de pautas que hagan el desplazamiento más llevadero. La primera, realizar paradas cada dos horas y sacarle a dar un paseo. Cuando lo hagamos, no nos olvidemos de llevarle atado. La segunda, evitar que saque la cabeza por la ventanilla porque, como nos recuerdan en Viajar con Animales, puede producirle otitis y conjuntivitis. También, asegurarnos de que va cómodo y está perfectamente separado del conductor. Con tales fines, fabrican anclajes especiales, que le obligan a ir sentado y no moverse, pero sin dejar de sentirse confortable. También, redes para separar asientos delanteros y traseros o el habitáculo principal del maletero. Así evitamos que moleste o distraiga al conductor. Finalmente, existen transportines, en especial para perros más pequeños y para gatos. Para éstos, hay en el mercado un aerosol (Feliway) que se puede rociar en su interior y que desprende el olor de las feromonas, tranquilizante natural del felino que le ayuda a relajarse.

Porque al igual que los seres humanos, los animales pueden sentirse nerviosos con el viaje. Es el caso de los perros cardíacos, que además notan más las subidas de temperatura. Sin embargo, tenemos que poner especial cuidado para que no ocurra, ya que no debemos administrarles tranquilizantes. Los gatos que padecen asma felina son, asimismo, propensos a sufrir ataques asmáticos ante una situación de estrés como ésta, aunque en su caso sí pueden tomar tranquilizantes.

También perros y gatos pueden marearse, aunque, en su caso, no siempre les hacen efecto los antihistamínicos y las pastillas contra el mareo. Una solución son los tranquilizantes, aunque quizá más radical y sólo para trayectos más largos. Para los más cortos, una medida preventiva natural es dejar al perro en ayunas durante al menos medio día y sin beber durante las tres o cuatro horas anteriores al desplazamiento.

Y el tercer gran mal que hay que tener en cuenta son los golpes de calor. Los perros no aguantan altas temperaturas, hasta tal punto que puede causarles la muerte en cuestión de minutos. Si nos encontramos en una situación así, es aconsejable darle abundante agua y un baño, para mejorar su hidratación. En cualquier caso, ante una emergencia como ésta, no dude en ponerse en contacto con nuestros centros Vet Móvil y VeterSalud  . Pero como más vale prevenir que lamentar, para no exponer al can a una situación así lo mejor sea cuidar de que no dejarle sólo en el vehículo. Ni siquiera con las ventanas entreabiertas y el aire acondicionado puesto podremos evitar que su calor corporal pueda dispararse y llevarnos el consiguiente disgusto.

El próximo miércoles 16:  Viajar con Mascotas ( y II)