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Madrid, 22 de diciembre del 2011.-   Ya estamos, prácticamente, con un pie en la Navidad. Losniños van a tener vacaciones y mucho tiempo libre, que, en muchos casos, sus padres podrán compartir con ellos. Uno de los planes más apetecibles para estos días tan familiares y, a la vez, tan fríos, es sentarse al calorcito del hogar y ver una película en la televisión, en el cine o en el ordenador. Entre las favoritas de los más pequeños están, por supuesto, aquellas que tienen como protagonistas a los animales. Preparen las palomitas, las zapatillas y arrellánense en el sofá: la sesión va a comenzar.

Sin duda, los clásicos de Disney nunca decepcionan, sobre todo a los más pequeños. Y no nos podemos quejar en cuanto a variedad y calidad: ‘Dumbo’, ‘El libro de la selva’, ‘La dama y el vagabundo’, ‘Bambi’, ‘101 dálmatas’ o ‘El Rey León’, entre otras. Todas ensalzan valores como la amistad, el amor, la lealtad o la valentía, o denuncian vicios, como la codicia de Cruella de Vil. Hay por tanto mucha moraleja, que puede ser positiva para el aprendizaje infantil, Pero también situaciones muy duras -como la muerte de la madre de Bambi- que traerán aparejadas preguntas de los niños y exigirán una explicación de los padres que les dé serenidad.

Muchos filmes tienen lugar en granjas, como ‘Babe, el cerdito valiente’ (1994), galardonada por la Academia de Hollywood con un Oscar a Mejores Efectos Visuales, o  ‘La telaraña de Carlota’(2006), una hermosa película basada en una novela homónima del estadounidense E. B. White. Ambas tienen a un cerdito como protagonista y están hechas con seres de carne y hueso. En la primera se utilizaron más 500 animales entrenados por 59 personas para contar la historia de un cerdito huérfano que quiere ser un perro pastor. Fue tal su éxito que no faltó la secuela: ‘Babe, un cerdito en la ciudad’ (1998). ‘La telaraña de Carlota’ narra cómo una araña (Carlota) trata de salvar de la matanza a un cerdito (Wilbur) escribiendo mensajes con su telaraña para convencer al granjero de que es “un cerdo notable” y lo libre de su ‘condena’. En 1973 ya hubo una versión de dibujos animados.

Y si las granjas dan lugar a argumentos, los espacios salvajes son una mina. ‘Colmillo blanco’ (1991), ‘El oso’ (1988) o ‘Rescate en la Antártida’ (2006) nos hablan de la lucha por la vida en climas fríos e inhóspitos, en los que la lealtad entre hombre y animal suele ser decisiva para garantizar la supervivencia. La vida es, por tanto, más cruda que en la gran ciudad o en la granja, de ahí también el atractivo de estas cintas, que nos transportan a lugares lejanos, entre ellos, África. Como en ‘Nacida libre’ (1966), con una inolvidable canción y una banda sonora, que le valieron sendos Oscars de Hollywood, y una entrañable leona ‘Elsa’. El amante de los animales que la vio en su niñez seguro que no la ha podido olvidar y, ahora, le gustaría compartirla con sus hijos. El tema de fondo es la relación del hombre con las especies salvajes, lo mismo que en ‘Gorilas en la niebla’ (1988). Está basada en los estudios de los gorilas de montaña realizados por la zoóloga Dian Fossey y, sobre todo, en la defensa que hizo de estos simios, masacrados entonces por los cazadores furtivos, hasta el punto de que consiguió montar un parque nacional para la protección de la especie y de su hábitat. Quizá es una cinta más dirigida a niños no tan pequeños y al público adulto.

Como perros y gatos

Pero si hay un verdadero acaparador de ‘taquillazos’ ése es el perro. Y ha habido muchos canes ilustres, quizá la más famosa es Lassie, de raza Collie, que compartió pantalla con la mismísima Elizabeth Taylor en los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado y que ha encandilado al público secuela tras secuela, todas ellas a cada cual más tierna y edulcorada. También hay otros que han alcanzado la fama en la pantalla como el televisivo Rin Tin Tín (Pastor Alemán) o Beethoven (San Bernardo). También hay un can protagonista en ‘Un ángel pasó por Brooklyn’ (1957), aunque en este caso bajo la forma de un despiadado y antipático administrador de fincas (Peter Ustinov) que se verá condenado a vivir como un perro hasta que se gane el cariño de alguien. Y ese alguien es, cómo no, un niño (Pablito Calvo).

Y si dan juego solos, imagínenselos mezclados con los mininos. En ‘Como perros y gatos’ (2001), Mr. Tinkles, un gato persa ansioso de poder, decide encabezar un masivo movimiento felino contra los perros. Éstos, protectores desde siempre de la raza humana, se encuentran en apuros porque uno de sus agentes más eficientes se ha retirado del servicio. Un agente novato, el cachorro de Beagle Lou, será quien tenga que liderar el enfrentamiento contra sus irreconciliables enemigos.

En otras cintas, los animales no hablan, ni bailan, ni cantan, son un complemento, aunque importante, en la trama. En ‘La verdad sobre perros y gatos’ (1996), constituyen el hilo conductor de esta comedia romántica en la que se ven envueltos en el enredo una locutora de un programa de radio para animales, inteligente pero acomplejada con su físico (Janeane Garofalo), su guapa amiga (Uma Thurman) y un amante de las mascotas (Ben Chaplin). Gustará a los amantes del género y, más que a los niños, a los adolescentes. Más profunda en su mensaje y de una factura de mayor calidad es ‘El hombre que susurraba a los caballos’ (1998), en torno al poder terapéutico del susurrador (Robert Redford) sobre el caballo, y del caballo sobre la niña protagonista (Scarlett Johansson). No menos hermosa es la protagonizada por Richard Gere ‘Siempre a tu lado’ (2006), basada en la historia real del perro Hachiko, que todos los días iba a esperar a su amo a la estación, incluso después de que éste muriera.

Estrenos en Navidad

Si dejamos el sofá y nos animamos a ir a las salas de cine, por supuesto que esta Navidad hay estrenos en cartelera que tienen a los animales como protagonistas, entre ellos, ‘Alvin y las ardillas’, que ya llega a su tercera entrega; ‘El gato con botas’, salido de otro título de la factoría DreamWorks, ‘Shreck’; o el reestreno de  ‘El Rey León’, ésta vez en 3D.

Perdonen aquellos animales que protagonizaron películas, desde las laboriosas hormigas a las enormes ballenas, y que no han aparecido en la lista. La oferta es tan amplia, que es muy difícil, por no decir imposible, abarcar todos los títulos. Este artículo sólo pretende dar algunas propuestas para aquellos que quieran pasar una tarde de cine.

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