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Retomamos una de nuestras leyes más importantes para mantener en salvaguarda a nuestras mascotas.

Si en la primera entrega en la que hablábamos en profundidad de las reglas y normas que tenemos que seguir para tener una convivencia saludable entre nosotros y nuestras mascotas, hacíamos mención a los dos primeros artículos de la ley que tratamos, hoy ahondaremos en los artículos 3, 4, 5, 6 y 7.

Estos artículos abordan temas que van más allá de los que nos podrían resultar obvios y básicos en el cuidado de las mascotas.

Nos encontramos en primer lugar el artículo 3, en el que se hace especial hincapié al modo de transportar a los animales en caso de que se necesite hacerlo. Al igual que todos debemos viajar de manera cómoda y segura, también tenemos esa obligación para con los animales. Los embalajes tienen que ser lo suficientemente cómodos, espaciosos, climatizados, desinfectados y señalizados como el uso que están teniendo de transporte animal.

Responderá asimismo este “embalaje” a las medidas de seguridad correspondientes y el animal que se encuentre dentro deberá ser convenientemente tratado administrándoles las dosis de comida necesarias en función de la duración del viaje.

Bien pensado, hablamos de las mismas medidas que se tomarían con cualquier ser humano, por lo que no está de mñas usar el sentido común en estos casos.

Cerdito en camioneta

¡No transportéis a vuestras mascotas así!

El artículo 4, por su parte, habla del uso de animales como distracción de turno, prohibiendo la utilización de éstos en espectáculos, peleas entre cualquier especie, fiestas populares, etc.

En este apartado nos gustaría citar expresamente el punto 2 del presente artículo, en el que se alude al tema de los toros y en el que subrayamos lo más importante de dicho punto.

Quedan excluidas de forma expresa de dicha prohibición:
a) La fiesta de los toros en aquellas fechas y lugares donde tradicionalmente se
celebra. Su extensión a otras localidades requerirá la autorización previa de las
autoridades competentes, y el cumplimiento de las condiciones que
reglamentariamente se establezcan.
b) Los encierros y demás espectáculos taurinos, en las fechas y localidades donde
tradicionalmente se celebren, siempre que en los mismos no se maltrate o
agreda físicamente a los animales.

Amistad con toro

Dos buenos amigos.

Pasando al artículo 5, no olvidamos que nosotros, como propietarios de nuestras mascotas y responsables de su educación, también somos responsables de los daños que ellos causen y hemos de tomar las medidas necesarias para que cualquier “contratiempo” producido por el animal, sea reparado o limpiado.

El artículo 6 responde a la incógnita que muchos tienen sobre el mundo del cine: cuando vemos el maltrato de algún tipo a algún animal en las pantallas, ¿es real? Pues no, no lo es. Ya podemos dejar de sufrir cuando vemos a algún animal sufriendo porque es siempre simulado y previamente consentido por la Comunidad de Madrid.

Gael García Bernal y perro

Gael García Bernal en “Amores Perros”.

El artículo 7, por último y por hoy, remarca aquello que también repasa otros puntos y es que no se puede tener un animal en lugares en los que no se pueda ejercer una vigilancia controlada sobre ellos.

Está claro que nos encontramos ante una ley muy larga y con muchas espcificaciones, por ello es bueno ir repasándola poco a poco, paso a paso, para que nada de lo que nuestros animales merecen por nuestra parte se nos quede por el camino.

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