Hoy queremos darte las gracias por estar ahí. Porque sin ti, nada tendría sentido.

Después de tantos artículos en los que, por desgracia, tenemos que hablar de tantas malas noticias, de tantos maltratos, abandonos, mascotas sin futuro y sin cuidado y más historias, hoy queremos dedicarle este escrito a los que se preocupan: a los que cuidan de sus mascotas, a los que las quieren, a aquellos que luchan porque aún creen que los seres vivos tienen derechos, todos los seres vivos. Esto va por vosotros.

Os queremos dar las gracias de todo corazón porque, si con vosotros nuestro trabajo es difícil, sin vosotros sería imposible. Queremos daros las gracias porque os paráis un segundo de vez en cuando a escuchar cómo late su corazón: porque sabéis que tienen uno. Queremos daros las gracias porque no sois egoístas, porque sabéis dar sabiendo que lo “único” que recibiréis a cambio es amor y un compromiso eterno, porque compartís vuestro tiempo con esas mascotas que comparten todo su tiempo con nosotros.

Queremos daros las gracias porque cuando os vais de vacaciones buscáis una solución y el abandono no se pasa por vuestra cabeza, porque saben que pueden contar con vosotros y porque lloráis cuando les decís adiós. Queremos daros las gracias porque para vosotros, ellos cuentan y son uno más (o dos más)… Porque llevarlos al veterinario no es un gasto innecesario sino una garantía de futuro y bienestar como la que cualquiera de nosotros necesitamos.

Queremos dar las gracias también a los pequeños que dan un amor incondicional y desinteresado a las mascotas. Quiero darle las gracias al pequeño Iván, quien hace un par de días me confesó que encontró un perro abandonado y herido en un solar y que, como su madre no le dejaba quedárselo, iba cada día a llevarle comida y agua, y que le había preparado una cama con una manta porque estaba mojado: gracias Iván por compartir tu secreto conmigo y por presentarme a tu nuevo amigo Billy y dejarme que le echara un vistazo (y tranquilo, siempre será nuestro secreto).

Queremos daros las gracias porque ellos no hablan y, aunque sus demostraciones son más que suficientes y más de lo que podemos esperar de muchos humanos, no está de más que de vez en cuando os recordemos lo importantes e imprescindibles que sois en sus vidas. Por eso hoy le hemos puesto palabras a sus sentimientos.

Gracias.