Más de una vez habrás oído esta leyenda urbana que cada vez tiene menos de urbana.

A todos nos ha pasado alguna vez que alguien nos ha contado cómo su perro, al acercarse algún desastre natural o algún caso triste en una familia, la mascota se ha comportado de manera extraña intentando, quizá, avisar de tal acontecimiento.

Uno de los comportamiento comunes es huir ante su previsión del terrible acontecimiento que, de algún modo, predicen que va a pasar.

En Erice, ciudad siciliana, ciempiés, ratas y serpientes dejaron la ciudad unos días antes de un terremoto. Los tiburones son los primeros en alejarse de las costas cuando llega un huracán y los ciervos los que primero se ponen a salvo en caso de avalancha.

Hay varias explicaciones que responden a este fenómeno. En el caso de los movimientos sísmicos, éstos desprenden unos gases antes de tener lugar que pueden ser olidos por los animales. También es cierto que los animales tienen un oído muy sensible (mucho más desarrollado que el humano) que puede percibir sonidos que nosotros no, por ello pueden detectar ultrasonidos emitidos por terremotos o maremotos antes de producirse.

Los campos electromagnéticos que desprende la tierra es una de las teorías más factibles para responder a este fenómeno, ya que los animales sienten esta energía que para nosotros es prácticamente inapreciable.

Así que si ves a tu perro salir corriendo para esconderse de repente, sin ningún motivo aparente, mejor agárrate fuerte al sitio más elevado de tu casa 😉

 

Anuncios