Asia está atravesando un gran crecimiento económico que se ve reflejado en muchos aspectos de esa sociedad. Uno de ellos y que mayor movimiento está teniendo es el tráfico ilegal de animales exóticos.

Los nuevos ricos que están naciendo en el sudeste asiático a velocidades demasiado aceleradas, están convirtiendo en hábito un capricho como el de tener un pequeño zoológico en casa en el que se puedan ver diferentes especies exóticas cuyo tráfico está prohibido.

Tailandia es uno de los principales puntos en los que hacerse con estos animales, especialmente por una carencia de una jurisdicción legal que regule este tipo de actos.

Hace pocos meses, en una mansión de un rico conocido de este país, se incautaron  de más de 200 animales como canguros, leones o tigres albinos, un verdadero zoológico con el que impresionaba a sus clientes para realizar sus negocios.

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