Etiquetas

, ,

Por petición popular, ahondaremos un poquito más en la esterilización de animales en el género femenino.

Como vimos en el último artículo de esta semana, hay muchos falsos mitos sobre la castración en los animales. Más allá de los pensamientos personales de la gente y partiendo de la base de que todos queremos lo mejor para nuestros animales, desde VetMóvil apostamos por ella como un camino para garantizar un futuro mejor a nuestras mascotas.

Frases como “los animales esterilizados pierden fuerza y engordan”, “las hembras tienen que tener al menos un parto para que estén realizadas”, “el sentimiento natural de ser madre no se le puede privar a ningún ser vivo”, etc., son rumores que han corrido por la falta de información que caracteriza a situaciones como ésta.

Algo que siempre defendemos es que los animales se merecen, al menos, el mismo respeto que se merece un ser humano. Pese a que esto sea obvio, también es obvio que a un animal no se le puede tratar exactamente igual que un humano. Es decir, nunca vas a ver a un perro conducir un coche, del mismo modo que no puedes humanizar a los animales a toda costa: los animales no necesitan psicológica o fisiológicamente reproducirse, podéis estar tranquilos que no os reprocharán el no tener descendencia.

Vale, hay excepciones ;-)

Vale, hay excepciones 😉

Además de las ventajas de la castración en animales que comentamos en el anterior artículo, la esterilización en hembras evita muchos problemas:

– Habréis notado que cuando la perra está en celo su comportamiento se altera, deja rastros por la casa, intenta escaparse en busca del macho, muchos perros pueden rondar la casa durante el período de celo… Todos estos problemas se acaban con la esterilización.

– La piometra es una enfermedad urinaria que puede aparecer después de los ciclos en celo de la hembra, y es muy grave. Esta enfermedad puede acabar con la vida del animal.

Disminuye notablemente el riesgo de cáncer de mama al no producir estrógenos. Del mismo modo, los tumores que pueden aparecer en los órganos reproductivos femeninos, no aparecen si está esterilizada.

– Las hembras pueden sufrir embarazos psicológicos debidos a los estímulos hormonales recibidos durante el celo. Aún sin haber sido montadas, pueden padecerlo, tomando juguetes de la casa por hijos y tratándolos como tal.

– El pelaje en las hembras puede verse muy afectado en los períodos de celo, pudiendo no llegar a recuperar el crecimiento normal, perdiendo la vitalidad del pelo que caracteriza a su raza. Si no hay celo, este riesgo se elimina.

A todo esto siempre me gusta incluir el gran problema que es el abandono de animales que “sobran” en casa. NO ES NECESARIO QUE UNA HEMBRA TENGA CAMADAS, es prudente y responsable el evitarlo. Necesitamos un mundo mejor para los humanos y también para nuestras mascotas. Es imprescindible reducir el número de nacimientos incontrolados para evitar ver escenas que rompen nuestros corazones en las calles.

Sé responsable y esteriliza o castra a tu mascota. Hazlo por ello, hazlo por ti.

abrazo-perro-300x258

 

Anuncios