Ya llegamos al final del 2013 y llega la hora de hacer cuentas y pasar revista a lo que hemos hecho, ¿cómo te sientes al respecto?

Ya hemos llegado al final del año. Qué largo y difícil se nos ha hecho… pero estamos.

Siempre, cuando llegan los finales de año, perdemos la memoria de los hechos o situaciones profesionales o personales que hemos vivido, especialmente de las malas.

Tal vez en otros años os aconsejaría esta pérdida de memoria voluntaria, pero en este caso, para este año que acaba, os propongo un ejercicio: os propongo ver el lado positivo de los problemas, situaciones o hechos que hemos vivido.

Haced una lista de las cosas que hayáis vivido este año y hayan sido negativas, después cread otra lista paralela donde debéis poner las consecuencias que tuvo para vosotros; haced una tercera lista en la que anotéis cuál pudo ser  la causa (persona o decisión propia), y por último una cuarta lista en la que anotar cómo solucionaríais el problema el próximo año si volviera a ocurrir. Para hacerlo, debéis tener un objetivo sentido de autocrítica.

Por naturaleza humana intentamos echar las culpas a terceros o ver que el de al lado está mejor o… Bien, con este ejercicio veréis cómo en muchas de las situaciones negativas vividas, consideramos que la causa es la acción de una persona afectándonos de forma directa o indirecta, pero siempre negativa.

Por otro lado os daréis cuenta,  al revisar la columna de cómo solucionarías hoy este problema, de que ponéis la solución mediante una acción que depende de vosotros únicamente. Piensa que si lo hubieras hecho en su momento no estarías echando la culpa a otros.

Es por ello que no creo en las personas que, de forma continua, van por la vida protestando de su situación personal o profesional, que NO hacen nada por cambiarla, que se crean su mundo negro y que además lo trasmiten por los 4 costados.

Empieza un año nuevo, valora lo que aprendiste durante los últimos 12 meses, ten en cuenta dónde no debes pisar de nuevo, no dejes que te influyan las personas negativas, y sobre todo y por encima de todos sigue tus valores y a tus sentimientos, no los escondas.

Sé el protagonista de tu vida, el único protagonista. Y deja que entre luz nueva todos los días.

Si tu temperamento y pensamiento es éste, si sigues estos “consejos”, si consigues llegar a ti mismo y valorar lo que tienes, y cambiar lo que no te gusta, ¿qué efecto crees que esto tendrá en tus relaciones con otros, en tu futuro profesional o en la relación que tendrás con los animales?

HOY ES EL 1º DÍA DEL RESTO DE MI VIDA… Y CUENTO CON VOSOTROS.

Felicidad

Felicidad