Etiquetas

, ,

Hace unos días el mundo pudo presenciar unas imágenes de un hipopótamo llorando desolado tirado en una calle de Taiwán.

El suceso ha tenido lugar en las calles de Taiwán, dejando imágenes que han dado la vuelta al mundo para volvernos a mostrar hasta qué punto unos ojos de dolor pueden transmitirnos.

Un camión trasladaba a un hipopótamo sin demasiadas medidas acordes a tal traslado cuando el hipopótamo, exaltado y nervioso por la conducción, ha saltado de la parte trasera del camión. Su enorme peso no puede asimilar semejante salto, por lo que al caer se ha roto una pata y un diente.

Inmóvil en el suelo y también lleno de incertidumbre, sólo ha podido quedarse ahí llorando, como cualquiera lo haríamos, asombrando a los viandantes que se encontraban con la escena.

Una de las personas que presenció el salto dijo que llegó a creer por un segundo que se trataba de un dinosaurio por las dimensiones del animal.

El conductor puede enfrentarse a cargos por imprudencia de hasta 2.400€ por los daños que el animal ha sufrido. ¿Te parece suficiente esta condena?

Anuncios