Etiquetas

Repetimos algo que ya hemos planteado en numerosas ocasiones: ¿realmente los animales no tienen sentimientos como las personas?

Lo hemos visto en perros, gatos, elefantes, monos… No hay animal que no nos demuestre una y otra vez que son seres vivos como nosotros y que sus sentimientos pueden, incluso, superar los nuestros.

Éste es un caso más de ello: Mr. G (señor G.) es una cabra que fue rescatada de una granja en Carolina del Sur. En esa granja había estado siempre acompañada por una burra llamada Jellybean, que también fue rescatada por otro santuario animal.

Cuando la cabra llegó a Animal Place dejó de comer y no tenía ganas de hacer nada, apenas se movía. Nadie entendía lo que estaba pasando ya que había pasado de estar en semicautividad a vivir una vida casi en libertad, cuidada y amada.

Las preocupaciones en torno a su estado crecían y crecían hasta que pensaron en la remota posibilidad de que fuera la separación de su gran amiga lo que estaba provocando ese estado, y ¡BINGO! Fueron a buscar a Jellybean y todo cambió.

Mr. G volvió a comer, a ser la cabra divertida y animada que antes era,  y sus ganas de hacer de todo sin parar aparecieron en el mismo momento en que Jellybean cruzó la puerta.

Aquí podéis ver las bonitas imágenes en las que su cuidadora explica cómo fue el proceso.