En seis años pueden pasar muchas cosas, pueden cambiar muchas cosas, pero hay algo que nunca cambia: la fidelidad y el amor incondicional de un animal (y, por suerte en la mayoría de los casos, hacia un animal).

Ésta es la preciosa historia de Maisy, la beagle de la familia Helland que se perdió hace 6 años cuando persiguió a los niños de la familia al bosque y nunca volvió.

Ahora Maisy ha vuelto, después de 6 años. Tiene dificultades para caminar y los veterinarios le han recomendado que descanse todo lo que pueda, pero por fin está de nuevo con su familia.

“Cuando la perdimos fue como perder a un miembro de nuestra familia”, comenta Chad, el padre de familia, “de hecho, al saber que no volvía hicimos carteles para recuperarla en los que poníamos que un miembro de la familia se había perdido“.

Parker, el niño pequeño de la familia con quien estaba Maisy al perderse, estuvo rezando más de un año cada noche para poder volver a verla sana y salva con el resto de la familia.

Los Helland pasaron mucho tiempo sufriendo por la pérdida e incluso trajeron a otro Beagle en la familia, pero nada pudo compensar la ausencia de Maisy. “Cuando me llamaron diciendo que habían encontrado a Maisy fue uno de los momentos más impresionantes de mi vida”, dice la madre.

Maisy con su familia

Maisy reencontrándose con la familia

Maisy fue encontrada gracias a un microchip del tamaño de un grano de arroz que tiene insertado. Los Helland mantuvieron siempre actualizada su información de contacto, por lo que cuando los servicios de protección animal la encontraron deambulando, supieron exactamente a quién tenían que llamar.

Según los servicios de protección, Maisy estuvo con otra familia todo ese tiempo ya que claramente habían estado cuidando de ella, pero en algún momento se separó de esa familia y fue cuando la encontraron perdida.

Ahora, afortunadamente para Maisy y su familia, podrán pasar juntos los últimos años de su vida. “Me siento tan afortunada de tenerla de vuelta, por mí misma, porque ahora puedo abrazarla y agradecerle infinitamente todos estos años que ha sido tan buena para nosotros”, dice April, la madre, entre lágrimas.

El centro animal Young Williams quiso compartir la historia de Maisy para demostrar lo importante que es el tener a tu mascota con microchip, así como llevar a una perdida cuando la encuentres al veterinario a comprobar si tiene familia antes de quedártela tú.

Aquí podemos ver las preciosas imágenes de la familia 🙂

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