Maltratar a un animal no tiene nombre aún porque dudo que exista en el diccionario una palabra que pueda describir la atrocidad de dañar a un ser indefenso, pero encima hacerlo en la tienda en la que trabajas en la que los animales son tu sustento y te dan de comer, es de género tonto.

Uno de los empleados de Maskota, una tienda mexicana de mascotas, se ha grabado orgulloso mientras maltrataba a un pequeño perro de los que hay en la propia tienda. La tienda, que dice ser “experta en hacerlos felices” ha recibido una fuerte avalancha de críticas de animalistas que se han congregado a sus puertas para exigir su cierre inmediato.

Los responsables de la tienda rápidamente han dejado claro que la salud de sus animales está en perfecto estado y que es un hecho puntual y aislado, pero cerraron las puertas de este centro en concreto para facilitar las investigaciones.

Aunque es un horror ver cosas así, quiero de nuevo agradecer a toda esa gente en el mundo que tiene corazón y que es capaz de moverse del sillón de su casa para quejarse por injusticias como ésta, de manera que consigamos cerrar centros en los que esto es posible y que ellos tengan que responder ante la justicia.